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Automatización de operaciones
Estado del sitio

En construcción, no publicable. La estructura, los dos temas, la accesibilidad y el rendimiento ya están cerrados. Faltan las capturas del producto y el contacto.

Todo lo que falta está marcado como este bloque. Este aviso se borra cuando no quede ninguno.

Que funcione sin que lo empujes.

KBL te saca de encima el trabajo administrativo que hoy hace una persona a mano, sin cambiarle las herramientas al equipo.

El producto

Esto ya existe y se puede probar

El empleado ficha con la cámara del celular, en el lugar donde tiene que estar. El encargado ve las fichadas del día y revisa a mano solo las que quedaron dudosas.

Hueco de la prueba de producto

[PENDIENTE: capturas de la app de fichada y del panel]

Las dos apps funcionan hoy y están en este repositorio. No se pueden embeber acá: la fichada pide cámara y ubicación al visitante, y las dos cargan la tipografía y el detector de rostro desde dominios de terceros, que es justo lo que esta página no hace. El detalle está en docs/06-web.md.

Acá no va a ir una interfaz dibujada a mano ni una imagen genérica de stock. Cuando estén las capturas, este panel las recibe y el resto de la página no cambia.

Qué hace KBL

Dos tareas que hoy alguien hace a mano

La fichada del personal

Cada uno ficha con una foto desde su celular, al llegar al local. Queda la hora y el lugar desde donde fichó, y el encargado ve quién llegó y cuándo, sin revisar una planilla.

Si la ubicación del teléfono es imprecisa, la fichada no se toma y se le explica a la persona qué hacer. Una marca que no prueba nada no entra al registro.

Las consultas y las reservas por WhatsApp

Tus clientes preguntan el horario, la carta o si un plato tiene gluten, y reservan mesa, desde el mismo WhatsApp de siempre. Contesta el agente, con los datos de tu local.

Lo que no está cargado no lo inventa: se lo pasa a alguien del salón.

Cómo trabaja

Lo que se entrega es el sistema funcionando

Primero, la pregunta
Antes de hablar de precio: qué es lo que más tiempo te come en el día. El alcance sale de esa respuesta, no de un catálogo.
Termina en tu local, no en un informe
No se entrega un diagnóstico ni un plan. El trabajo termina cuando el sistema funciona en tu negocio y hay una persona de tu equipo a cargo.
Tu número sigue siendo tuyo
La cuenta de WhatsApp queda a tu nombre, y sirve el número que ya usás, incluso el fijo del local.
El costo de los mensajes, antes de firmar
Los mensajes que manda el agente tienen un costo de Meta, que pagás vos directo. Con tu volumen, esa cuenta va hecha en el alcance: la ves antes de firmar, no cuando llega el resumen.
Qué incluye y cuánto sale

[PENDIENTE: qué incluye una implementación, las rondas de ajuste y el precio]

Falta la definición comercial (PV-6 en docs/01). No se publica un alcance ni un precio sin esa definición: una promesa sin su límite dicho la termina fijando el cliente, y siempre más grande.

El agente

Qué decide el agente y qué no

Un agente que le habla a tus clientes tiene que ser algo que entendés entero. Esto es exactamente lo que hace.

Lo resuelve solo

  • El horario de cualquier día.
  • La carta y el precio de cada plato.
  • Los alérgenos de un plato, si están cargados.
  • Qué platos no tienen gluten, lácteos o maní. Los que tienen trazas quedan afuera.
  • Tomar una reserva, o avisar que no hay lugar.

Lo pasa a una persona

  • Un alérgeno que no está cargado.
  • Todo lo que no sea horario, carta, alérgenos o reservas.
  • Audios, fotos y ubicaciones.
  • «Quiero hablar con alguien», sin discutir.

Le avisa al cliente que lo ve alguien del salón, y le manda un mail al responsable.

No lo decide nunca

  • Si un plato es apto para una alergia, sin el dato cargado.
  • Precios, promociones o descuentos que no estén cargados.
  • Una reserva por encima del cupo.
  • Cobrar o pedir datos de tarjeta.
  • Recomendar otro restaurante.

Todo queda registrado y se puede revisar: qué pasó a una persona y por qué, y cuánto costó cada mensaje.